La Agencia Nacional Francesa para la Seguridad de los Medicamentos y Productos Sanitarios (ANSM) ha anunciado el cierre de su investigación nacional de farmacovigilancia sobre las vacunas de ARNm contra la COVID-19, tras cinco años de vigilancia intensificada. No obstante, la vigilancia continúa a través de los centros regionales, y la agencia reafirma que los datos recientes confirman la seguridad de las vacunas Comirnaty (Pfizer-BioNTech) y Spikevax (Moderna).
Los informes correspondientes al periodo de febrero de 2024 a junio de 2025 no revelaron nuevas señales de seguridad. En el caso de Comirnaty, el análisis de 21 casos considerados sensibles —entre ellos, trastornos oculares, síndromes inflamatorios y enfermedades neurológicas— no estableció ninguna relación con la vacunación. Las conclusiones son idénticas para Spikevax; los cinco casos estudiados (dos de ELA y uno de dermatomiositis) no mostraron ninguna asociación con la vacuna.
La ANSM (Agencia Nacional Francesa para la Seguridad de los Medicamentos y Productos Sanitarios) subraya que cuenta con una experiencia sin precedentes, con más de 160 millones de dosis administradas en Francia y miles de millones en todo el mundo, sin que hayan surgido nuevos riesgos. Asimismo, señala que un estudio de Epi-Phare, publicado en JAMA Network Open, no observó un aumento de la mortalidad en Francia desde la introducción de las vacunas, a pesar de las afirmaciones que circulan en algunos círculos escépticos.
Sophie de Duiéry
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