No dormir anoche es algo que puede pasar. Puede ser por la ansiedad que te genera una cita mañana, por un error que cometiste durante el día o simplemente porque saliste de fiesta. Trasnochar debería ser la excepción, pero a veces es inevitable. Hay algunos trucos que te ayudarán a sobrellevarlo y hacerlo más llevadero, tanto física como mentalmente. Porque incluso si no pegaste ojo, tienes que armarte de valor y dejar que la jornada laboral pase antes de finalmente acomodarte en tu almohada favorita.
Aquí tienes algunos consejos útiles para mantenerte en forma durante este día que se hará eterno.
Primero, desayuno: ¡Este es el momento perfecto para tomar vitaminas! Así que opta por carbohidratos de liberación lenta y fruta. Tostadas integrales, un tazón de cereal con uno o dos vasos grandes de jugo de frutas multivitamínico: sin duda, una combinación ganadora.
Luego, date una buena ducha, pero recuerda revitalizar tu cuerpo. ¡Opta por agua tibia (más fría que caliente) para despertarte! No dudes en darte un buen masaje después de la ducha, ¡quizás incluso al ritmo de música animada!
¡Rumbo a la oficina! Recuerda llevar una botella de agua, ya que la deshidratación provoca letargo, ¡así que bebe mucha agua durante todo el día! Al ir al trabajo, intenta tomar rutas que te permitan respirar aire fresco. Procura caminar a paso ligero durante al menos quince minutos. La actividad física libera endorfinas, las famosas hormonas del bienestar. En otras palabras, ¡las que te dan energía... y una sonrisa!
Además, durante el día, siempre que te sientas cansado, desanimado o mentalmente agotado, tómate breves descansos para respirar aire fresco. El aire fresco estimula el cerebro y lo reactiva. Un cerebro que no se ventila es un cerebro que no funciona correctamente.
A la hora del almuerzo, recuerda no comer nada demasiado pesado. Los alimentos difíciles de digerir cansan considerablemente el estómago y, por extensión, el cuerpo, que tiene dificultades para funcionar correctamente cuando no descansa. La comida perfecta después de una noche de insomnio sigue siendo pescado con verduras y carbohidratos. Todo esto para recargar energías para la segunda mitad del día.
Llega el final del día. ¡Qué curioso, ya no te sientes cansado! Pero no te hagas ilusiones; no irás al cine esta noche, ni siquiera tomarás algo con amigos. Porque ahora toca pensar en ir a la cama para empezar a recuperar las horas de sueño perdidas anoche.
En cuanto llegues a casa, prepárate para una noche tranquila y relajante. Olvídate de estimulantes como el café, el té y el tabaco. También olvídate del famoso baño caliente, que, aunque relajante, también puede mantenerte despierto porque eleva la temperatura corporal.
Así que, una ducha rápida, una comida ligera y un buen libro, y sea cual sea tu edad, dormirás como un bebé.
Raphael DELVOLVE
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